ella.
Y lo que apareció allí hizo que todo lo ocurrido la noche anterior cambiara de significado.
PARTE 2
En la pantalla figuraban 473.000 €.
Lucía parpadeó varias veces. Estaba convencida de que había un error, quizá una cuenta asociada por equivocación o una cifra que no le pertenecía.
—Eso no puede ser mío.
Álvaro comprobó de nuevo la documentación.
—Está exclusivamente a su nombre.
El abuelo Joaquín había abierto aquella cuenta cuando Lucía tenía 15 años. Había ingresado dinero de forma periódica y, con el tiempo, había añadido parte