La novia llegó al altar con un traje de hombre gigante: lo que decía la etiqueta de la manga lo explicó todo

así caminaremos juntos hasta el final del pasillo. —Papá».

Se me cerró la garganta. Camila me había hablado muchas veces de su padre, Esteban, que murió cuando ella tenía dieciséis, mucho antes de que nos conociéramos. Yo sabía que lo extrañaba cada día, pero nunca había sabido que él le había dejado algo.

Me lo explicó en voz baja, para que solo yo la oyera. Esteban sabía que estaba enfermo y que no llegaría a verla casarse. Un año antes de morir mandó coser esa etiqueta en el mejor de