La novia llegó al altar con un traje de hombre gigante: lo que decía la etiqueta de la manga lo explicó todo

sus trajes y le pidió a Rosario que se lo guardara hasta ese día. Camila lo descubrió dos meses atrás, al buscar el velo de su madre en un baúl. Desde entonces tuvo claro lo que quería hacer.

—No te lo dije porque sabía que intentarías convencerme de que usara el vestido —susurró—. Y tenías razón en querer verme con él. Lo tengo listo, te lo prometo. Pero antes quería que papá estuviera aquí.

El final de la ceremonia

Miré a mi alrededor. Los murmullos habían parado. Rosario lloraba con