Acababa de recibir mi acta de divorcio cuando mi exsuegra gritó: “Lárgate, ya no tenemos nada que ver contigo”. Saqué el celular y cancelé las 8 tarjetas con las que había gastado mi dinero durante 3 años. A las tres de la tarde, intentó pagar el departamento de su hija y todo fue rechazado… entonces mi exmarido hizo una confesión que nadie esperaba.

la terminal para cobrar el apartado de cincuenta mil pesos.

Graciela introdujo la primera tarjeta.

Operación rechazada.

Probó con la segunda.

Rechazada.

Con la tercera ocurrió exactamente lo mismo.

—¡Su terminal está descompuesta! —gritó.

La asesora verificó la conexión y pidió que intentara nuevamente.

Pero ninguna tarjeta funcionó.

Fernanda comenzó a llorar frente a otras familias que estaban visitando los departamentos muestra.

—¡Mamá, me prometiste que hoy quedaría todo arreglado!

Diego me llamó desde el número de Graciela.

Esta vez contesté.

—Mariana, por favor, ven. Necesitamos hablar contigo.

—¿Para qué?