PARTE 1
—¡Ya no eres parte de esta familia, así que recoge tus cosas y desaparece! —me gritó mi exsuegra frente a mi exmarido, apenas diez segundos después de que yo recogiera mi acta de divorcio.
Lo que aquella mujer no sabía era que, mientras celebraba haberme sacado de la vida de su hijo, yo estaba cancelando las ocho tarjetas adicionales con las que llevaba tres años gastándose mi dinero.
Me llamo Mariana, tengo 35 años y vivo en Querétaro. Durante tres años estuve casada con Diego, un hombre al