UNA MUJER MILLONARIA VIO EL RUBÍ EN EL CUELLO DE UN HOMBRE SIN HOGAR… Y GRITÓ EL NOMBRE DE SU HIJO DESAPARECIDO
—¡Ese colgante! ¿De dónde sacó ese colgante?
La voz de la mujer atravesó la avenida y frenó en seco las conversaciones alrededor.
Mauricio Salgado se quedó inmóvil junto a un costal lleno de botellas de plástico y latas que había recogido desde temprano. Varias personas se volvieron hacia él.
Algunas ya tenían el teléfono en la mano.
Mauricio miró a la mujer que acababa de bajar de un