le contemos a Olivia lo va a cambiar. Pero lo que tú estás haciendo sí está dañando a mi hija.
Ella se estremeció. Odié tener que decirlo, pero la verdad era lo único seguro que me quedaba.
—Querías su cabello, su cuarto, su ropa y hasta su duelo congelados donde estaban —agregué en voz baja—. Porque ahí era donde tú querías que William permaneciera.
La cara de Patty se contrajo de dolor.
—Tú lo tienes todo, Allie. ¿Qué me quedó a mí?
Miré la foto de William y luego a