En su lugar, Marlene le dio a Ethan algo más silencioso, pero igual de valioso. Historias. Fotografías. Historia familiar. Piezas sueltas de un hombre al que nunca había conocido.
Aquella noche, cuando regresamos a casa, abrí una libreta nueva. En la primera página escribí con letra clara:
«Para Lily, de todas las personas que te aman.»
Luego anoté a sus dos abuelos. Levi. Y Sebastián.
Ethan alzó a Lily hasta apoyarla en su hombro y besó el pequeño triángulo detrás de su oreja.
—Ustedes dos son mi mundo entero.
Yo