PARTE 2: LA LLAVE QUE REVELÓ EL SECRETO DE LA FAMILIA DELUCAkara

habitación y encontré a Catherine esperando en el pasillo.

Seguía impecable.

Pero ahora veía algo diferente.

No era elegancia.

Era miedo.

—¿Ya hablaste con ella? —preguntó.

La miré.

—Sí.

—Entonces sabes que está intentando manipularte.

Casi me reí.

—¿Eso es lo que vas a decir?

Su expresión cambió apenas.

Un pequeño movimiento.

Pero suficiente.

—Gabriel, esa mujer siempre quiso controlar tu vida.

—¿Y tú qué hiciste?

Silencio.

Me acerqué.

—¿Sabías del embarazo?

No respondió.

No necesitaba hacerlo.

Su silencio era una confesión.

—Catherine.

Por primera vez, no dije mamá.

Ella