Gabriel murió en un accidente de tránsito. Elena quedó sola, aterrada y sin el apoyo de su familia.
Mi padre se enteró del embarazo después del funeral.
Fue entonces cuando le prometió a Elena que la ayudaría.
Pero ella desapareció.
Tres meses después de mi nacimiento, desesperada y convencida de que no sería capaz de cuidarme, me dejó en la bicicleta de la única persona en quien todavía confiaba.
Mi padre.
—Él supo desde el principio que no eras su hija —dijo Elena—. La nota no decía que fueras suya