que soñaban con salir adelante gracias al talento y la perseverancia. Esa narrativa inspiró a miles de músicos que años después dirían que Johnny B. Goode los cambió para siempre.
11. Put Your Head on My Shoulder – Paul Anka
Era 1959 y este joven cerraría la década por lo más alto. Paul Anka nos cantaba sobre momentos cotidianos pero íntimos, como tener la cabeza de tu amada en tu hombro. Put Your Head on My Shoulder fue la banda sonora de esos primeros amores inocentes: cuando sonaba, era como si