una pregunta acabó con esa defensa:
—Si fue un error, ¿por qué permitió durante cuatro años que una mujer inocente cargara con las consecuencias?
No tuvo respuesta.
El proceso terminó con responsabilidades penales para Rodrigo y una reparación económica para Mariana. La resolución oficial también estableció que no existían elementos que vincularan a Mariana con el desvío y reconocía que la acusación había sido falsa.
Pero para ella el momento más importante no ocurrió dentro de ninguna oficina.
Ocurrió días después en la tienda de doña Chayo.
Mariana estaba comprando