puerta del coche. Todo está grabado.
Sergio retrocedió.
—Yo no sabía quién era usted.
—Eso no lo hace inocente. Solo demuestra que trata así a la gente cuando cree que nadie puede defenderse.
Alberto intentó intervenir con voz de político.
—Señores, respiremos. Seguro que podemos llegar a un entendimiento beneficioso para todos.
Don Manuel lo miró.
Y la sonrisa de Alberto murió.
—Concejal Flores, usted asistió a diecisiete reuniones de presupuesto en ocho meses. Hizo preguntas muy concretas sobre recursos federales, auditorías y equipos de investigación. Yo le respondí todas.