justicia.
—Director Rivas —dijo Elena—, ¿está herido?
Don Manuel levantó las muñecas marcadas.
—Contusiones menores. Nada que no sane.
Sergio temblaba.
Ricardo intentó hablar.
—Subdirectora, si nos permite explicar…
—Guarde sus palabras para su abogado, inspector.
Don Manuel recuperó sus pertenencias.
Sergio sacó el móvil del bolsillo con manos temblorosas.
—Yo iba a registrarlo…
—Guarde también sus excusas —dijo don Manuel.
Salió de la sala sin mirar atrás.
En la recepción, los agentes dejaron de escribir.
Los administrativos dejaron de moverse.
La noticia ya corría por toda la comisaría.
Habían