Su hija murió hacía dos años, pero la escuela la llamó para decirle que Lucy estaba allí: lo que descubrió después la dejó sin palabras.

documentos y convenció a Margaret de que su hija había muerto.

Durante dos años, Lucy permaneció lejos de su hogar.

Pero consiguió escapar.

Había recordado el nombre de su escuela y acudió allí porque era el único lugar que asociaba con su verdadera identidad.

El reencuentro

La investigación permitió localizar a otras personas involucradas.

Lucy fue llevada a un hospital para recibir atención psicológica y médica.

Margaret permaneció a su lado.

Durante semanas no quiso separarse de ella.

La niña necesitó tiempo para volver a sentirse segura.

Pero poco a