llevaba un cárdigan morado sobre los hombros y tenía el rostro grisáceo.
—Vamos a salir.
—¿Adónde?
—Al hospital.
Intentó protestar.
No tuvo fuerzas.
La llevé a un hospital privado cerca de Providencia.
La enfermera le tomó la presión 2 veces.
Después llamó al médico.
Él examinó a mi madre y su expresión cambió inmediatamente.
—¿Cuánto tiempo lleva con estos síntomas?
—Unas semanas —respondí.
Mi madre bajó la mirada.
—Meses.
Le hicieron análisis.
Ultrasonido.
Y finalmente una tomografía.
Mientras esperaba en el pasillo, mi celular empezó a vibrar.
Javier.
1 llamada.