pantalla.
El médico lo miró.
—Señor, necesito que salga.
—Ella es mi familia.
Me levanté.
—Mi mamá es mi familia. Tú eres el hombre que acaba de ponerse blanco al ver lo que tiene dentro.
—Mariana, nos vamos.
—Yo no voy a ninguna parte.
La mandíbula de Javier se tensó.
—No sabes lo que estás haciendo.
—No. Lo que no sabía era con quién estaba casada.
El médico abrió la puerta y pidió apoyo a seguridad.
—Tenemos que trasladar a la paciente para una cirugía de urgencia. El objeto está