# MI HERMANA ME EMPUJÓ POR LAS ESCALERAS POR LA HERENCIA DE PAPÁ… PERO NO SABÍA QUE EL HOSPITAL AL QUE ME LLEVARON ERA MÍO

Caer por una escalera de concreto no suena como en las películas. No hay cámara lenta hermosa ni música triste. Hay golpes secos, aire arrancado de los pulmones, huesos chocando contra bordes duros y una parte de tu mente repitiendo “esto no está pasando” mientras tu cuerpo ya sabe que sí. Mi cadera pegó primero. Luego el hombro. Luego la cabeza. Cada tercer escalón era un relámpago blanco detrás de mis ojos. La canasta salió volando y las toallas cayeron como manchas claras sobre el piso oscuro. Cuando llegué abajo,