El primo de Julián.
No llamé a la policía.
No hice un escándalo.
Todavía no.
Primero necesitaba entender el propósito.
Al día siguiente, Mauricio aceptó reunirse acompañado de su abogado.
Llegó pálido.
—Yo solo administraba Nortea —dijo.
—Una empresa que recibió millones por estudios que no entregó.
—Sí entregamos cosas.
—Presentaciones de 12 páginas no justifican 14.2 millones.
Su abogado le tocó el brazo para que guardara silencio.
Puse sobre la mesa el reporte pericial.
—Este archivo con mi firma falsa salió de una computadora asignada a tu oficina.