PARTE 2: CUANDO DEJÉ DE SER SU SALVAVIDAS KARA

detrás de él.

Había crecido un poco en esas semanas.

Pero sus ojos ya no tenían la misma seguridad.

—Mamá…

Me quedé quieta.

—¿Cuándo vuelves?

Mi corazón dolió.

Porque seguía siendo mi hija.

A pesar de todo.

—Todavía no lo sé, cariño.

Sofía apretó los labios.

—Papá dice que estás enojada con nosotros.

Miré a Mateo.

Él apartó la mirada.

Entonces entendí.

Incluso ahora.

Incluso después de todo.

Seguía contando la historia donde él era la víctima.

—Sofía, mamá no está enojada.

Hice una pausa.

—Mamá está aprendiendo a cuidarse