Regresé para castigar a mi hija por haber desperdiciado 58,000 pesos. Pero en la escuela la encontré guardando medio bolillo para la cena. Cuando la orientadora abrió su expediente, señaló una frase y preguntó: —Señor Salgado, ¿por qué aquí dice que usted nunca le ha enviado dinero kara?

mucho.

Cuando me explicó lo que significaba no mucho, entendí que el dinero robado era solamente la superficie.

Y decidí que no enfrentaría a mi madre hasta descubrir exactamente qué había hecho durante aquellos 5 años.

Parte 3

Sofía me contó que Teresa la golpeaba cuando consideraba que había desperdiciado algo.

Una vez compró un cuaderno de 45 pesos para la escuela.

Mi madre encontró uno de 20 pesos en otra tienda.

—Me pegó en las piernas con un gancho de madera —dijo Sofía.

Entré al baño del hotel y