Luego abrió 3 cajones.
Vacíos.
Sin reservas escondidas.
Sin paquetes bajo llave.
Sin pan guardado para mañana.
—Mira, papá.
Sonreí.
Entonces me hizo una pregunta.
—¿Sabes qué fue lo peor de aquellos años?
Pensé que diría el hambre.
Los golpes.
El dinero.
Pero negó con la cabeza.
—La abuela te contó una versión falsa de mí. Y a mí me contó una versión falsa de ti. Consiguió que 2 personas que se querían pasaran 5 años creyendo que la otra ya no las quería.
Nunca olvidé esas palabras.
El dinero