Miles de horas trabajando.
Cumpleaños perdidos.
Navidades por videollamada.
Y Sofía pasando hambre.
Jimena puso un último documento frente a mí.
Era una solicitud de apoyo económico.
En el apartado de aportaciones familiares alguien había escrito:
Padre ausente. No aporta apoyo económico regular.
Abajo estaba la firma de Teresa Salgado.
Mi madre.
Sentí que se me helaban las manos.
Yo no había regresado para castigar a Sofía.
Había regresado para descubrir quién llevaba 5 años robándole la comida mientras la convencía de que su propio padre la había abandonado.
Y