con miedo.
Los mira con agradecimiento.
En el parque, los niños corren hacia Bruno para acariciarlo.
Los mayores saludan a Javier por su nombre.
Y yo, cada vez que los veo entrar en el hospital, pienso lo mismo.
Mi hijo estuvo poco tiempo en este mundo.
Demasiado poco
Pero en ese tiempo hizo algo inmenso.
Miró a dos almas heridas y no vio monstruos.
Vio amor
Curó a un hombre.
Curó a un perro.
Y cada vez que un niño enfermo vuelve a sonreír porque Bruno apoya el hocico sobre