El Niño Que Le Pidió Un Perro Al Hombre Más Temido Del Parque kara

los demás no supimos mirar.

Sople la vela

No pedí un deseo.

Ya no

Pero sentí una paz pequeña.

No completa

No perfecta

Pero suficiente para respirar.

Con el tiempo, Inés mejoró.

No de golpe

No como en los cuentos donde todo se arregla en una página.

Hubo días malos

Recaídas de ánimo

Miedos

Noches largas

Pero empezó a comer un poco más.

A levantarse en la cama.

A pintar perros negros en todas las hojas que encontraba.

Cuando por fin recibió el alta, insistió en despedirse de Bruno en