los demás no supimos mirar.
Sople la vela
No pedí un deseo.
Ya no
Pero sentí una paz pequeña.
No completa
No perfecta
Pero suficiente para respirar.
Con el tiempo, Inés mejoró.
No de golpe
No como en los cuentos donde todo se arregla en una página.
Hubo días malos
Recaídas de ánimo
Miedos
Noches largas
Pero empezó a comer un poco más.
A levantarse en la cama.
A pintar perros negros en todas las hojas que encontraba.
Cuando por fin recibió el alta, insistió en despedirse de Bruno en