empresa.
Él tenía la mayoría de las participaciones.
Natalia Robles aparecía como socia.
El objetivo era adquirir la propiedad, remodelarla y utilizarla después como garantía para nuevas inversiones inmobiliarias.
Mi herencia no iba a comprar solamente una casa para su amante.
Iba a financiar el negocio con el que ambos planeaban comenzar una nueva vida.
—¿Qué habría pasado si ayer hubiera firmado?
Lucía me miró con seriedad.
—Habrías convertido una situación relativamente clara en una pelea legal mucho más complicada. Una vez que voluntariamente integraras ese dinero en estructuras compartidas,