abogada está destruyendo nuestra familia!
Después llegaron las disculpas.
—Cometí un error.
Luego las promesas.
—Podemos empezar de cero.
Finalmente llegaron 23 llamadas en una sola noche.
No respondí.
Me escribió:
10 años no pueden terminar así.
Contesté una sola vez.
No terminaron en una noche. Terminaron después de 10 años de decisiones tuyas.
2 días después apareció frente a mi casa.
Mi hermana estaba conmigo.
Javier parecía haber envejecido.
—Necesito hablar contigo.
—Habla con Lucía.
—Quiero hablar con mi esposa.
—Esa mujer que aceptaba humillaciones para evitar discusiones ya