Mis padres me echaron de casa a los 16 años con una bolsa de basura y 2 muletas. 19 años después aparecieron exigiéndome 20 millones de pesos. —Tu hermana necesita que la salves. Los eché y contraté a un investigador. 3 días después dejó sobre mi escritorio la foto de una joven en silla de ruedas. —Su hermana no necesita ese dinero para pagar una deuda… sino para ocultar por qué ella ya no puede caminar.

Valeria intentó abrazarlo.

Él se apartó.

Mi padre me llevó hacia un lado.

—Mariana, todavía puedes detener esto.

—No.

—Transfiere los 20 millones. Cubrimos el faltante y solucionamos lo demás después.

Lo miré sin poder creerlo.

—Camila quedó en una silla de ruedas.

—Fue un accidente.

—La amenazaron en el hospital.

—Eso lo hicieron otras personas.

—Valeria robó una fundación.

Ricardo apretó la mandíbula.

—¡Es tu hermana!

Mi voz salió más fuerte de lo que esperaba.

—¡Y yo era tu hija cuando me echaste a la calle con una bolsa