Valeria intentó abrazarlo.
Él se apartó.
Mi padre me llevó hacia un lado.
—Mariana, todavía puedes detener esto.
—No.
—Transfiere los 20 millones. Cubrimos el faltante y solucionamos lo demás después.
Lo miré sin poder creerlo.
—Camila quedó en una silla de ruedas.
—Fue un accidente.
—La amenazaron en el hospital.
—Eso lo hicieron otras personas.
—Valeria robó una fundación.
Ricardo apretó la mandíbula.
—¡Es tu hermana!
Mi voz salió más fuerte de lo que esperaba.
—¡Y yo era tu hija cuando me echaste a la calle con una bolsa