Un viejo amigo de Natalia.
Una tarde mi padre salió confundido hacia el establo.
Gabriel lo encontró sentado junto a una cerca.
Cuando llegué, escuché a papá preguntarle:
—¿Vas a volver a irte?
Gabriel tardó varios segundos.
—No si Natalia me permite quedarme.
Papá soltó una risa.
—Entonces no me preguntes a mí.
Señaló hacia la casa.
—Ella siempre manda.
3 meses después, mi padre murió mientras dormía.
Aquella noche la casa pareció quedarse sin sonido.
Gabriel no me dijo que debía ser fuerte.
No dijo que todo sucedía por