que hubo amor.
A veces solo necesitan dejar de cortar.
Mauricio aprendió a ser padre lentamente.
Sin titulares.
Sin dinero comprando atajos.
Sin exigir un lugar que todavía no se había ganado.
Y yo entendí algo que me habría gustado saber 5 años antes.
Que marcharme sin su fortuna no significaba haber salido con las manos vacías.
Porque mientras Mauricio estaba convencido de que yo había perdido su apellido, sus propiedades y su mundo…
Yo estaba construyendo uno propio.
Y dentro de ese mundo había 3 niñas que cada noche