En la gala benéfica, sorprendí a mi esposo abrazando a su amante. No grité. Saqué de mi bolso la carta de mi abogada y se la entregué. Él siguió sonriendo hasta que nuestro hijo de 9 años dijo: —Mamá, todavía falta enseñarle el video. La sonrisa de mi esposo desapareció al instante.

el frente estaba el nombre del despacho de Elena Robles.

-¿Qué es esto?

-La notificación de mi demanda de divorcio y las medidas solicitadas para proteger los bienes sujetos a revisión.

Su rostro perdió el color.

-Valeria.

-Abre la segunda página.

Lo hizo.

Leyó.

Después me miró.

-¿Congelamiento preventivo?

-Elena cree que será interesante revisar ciertos movimientos.

Camila dejó de respirar por un segundo.

Rodrigo bajó la voz.

-No sabes lo que estás haciendo.

-Precisamente por eso contraté a alguien que sí sabe.

Me tomó del brazo.

Me solté.

-No