la cocina.
Me observó unos segundos.
-Ya sabes.
No era una pregunta.
-¿Tú sabías?
Mateo bajó la cabeza.
-Desde hace meses.
Sentí que algo se rompía dentro de mí.
-¿Cómo?
Sacó su teléfono.
Había fotografías.
Rodrigo bajando de su camioneta frente a un edificio de departamentos en Polanco.
Rodrigo entrando a un restaurante con Camila.
Rodrigo besándola dentro de un estacionamiento.
-Mateo, ¿por qué tienes esto?
-Porque papá decía que estaba trabajando.
Su voz comenzó a temblar.
-Y pensé que yo estaba imaginando cosas.
Me arrodillé frente a él.
-No