demás.
El video terminaba.
Miré a Mateo.
-¿Cuándo grabaste esto?
-La semana pasada.
Sus ojos estaban húmedos.
-Bajé porque no encontraba mi cargador. Escuché tu nombre. Pensé que estaba hablando de tu cumpleaños o algo así.
Lo abracé.
Mi hijo había cargado solo con algo que ningún niño debería cargar.
20 minutos después llamé a mi prima Lucía.
Era contadora y llevaba varios años trabajando como auditora externa para empresas del sector inmobiliario.
No le envié archivos privados.
Simplemente le expliqué lo que había escuchado.
Lucía guardó silencio.
Después dijo