desmontó con calma.
—La señora Barragán no se va con nadie. Y si quieren pleito, van a tener que darnos explicaciones a todos.
Tomás, que solo era valiente cuando creía tener ventaja, retrocedió. Maldijo, escupió al suelo y se fue amenazando con volver. No volvió.
Con el tiempo, la historia del rancho cambió. El doctor de la región, llevado por Benjamín, examinó a Elías y dejó por escrito que la criatura en su oído había sido la causa del sufrimiento y de la pérdida de audición parcial, y que Clara,