Finge ser mi esposa, dijo un hombre de la montaña—Pero al probar lo que era estar con ella, rompió su única condición kara

representante de la Compañía Maderera del Norte. El tercero hizo que Mateo apretara la mandíbula.

Lucio.

—Qué familia tan unida —murmuró Clara.

Mateo dejó el hacha contra la pared y tomó su rifle, pero Clara le sujetó el brazo.

—Hoy no necesitan que te enojes. Necesitan que cometas un error.

Barragán desmontó con dificultad.

—Vengo a verificar el cumplimiento de la cláusula de don Jacinto.

El hombre de la compañía, Salcedo, sonrió.

—Y nosotros venimos a recibir lo que nos corresponde si este matrimonio resulta ser una simulación.

Lucio miró