ya conocía la fecha de la boda. Javier no respondió.
—Quedan 9.
Claudia comprendió que no había negociación posible. Subió, hizo 2 maletas y salió del chalet lanzando insultos que Javier apenas escuchó.
Cuando cerró la puerta, Lucía estaba en la escalera.
—¿Marta?
Javier se arrodilló frente a ella.
—Papá cometió un error muy grande. Pero voy a encontrarla.
Aquella misma tarde llamó al número que figuraba en el contrato laboral. No obtuvo respuesta. La dirección correspondía a un piso compartido en Vallecas. Javier condujo hasta Madrid y descubrió que