—Ya era hora.
Pasó 1 año antes de que Javier le pidiera matrimonio.
No lo hizo en un restaurante caro ni delante de fotógrafos. Lo hizo en el salón donde había escuchado reír a Lucía por primera vez después de la muerte de Irene.
El suelo estaba lleno de cojines porque Marta y Lucía habían construido una fortaleza. Javier entró con una caja pequeña.
—Tengo una pregunta.
Marta lo miró.
Lucía ya sabía lo que ocurría y apenas podía contenerse.
Javier se arrodilló.
—La primera vez que te vi devolverle