vómito.
El mensaje de las 4:12.
Necesito espacio.
Mis dedos empezaron a escribir.
Voy para allá.
Me detuve.
Borré todo.
Escribí otra cosa.
Revisa el pañal. Dale el biberón. Tómale la temperatura. Puedes hacerlo.
Apagué el teléfono.
Por primera vez, Mauricio tendría que vivir sin que yo apareciera para rescatarlo de las responsabilidades que también eran suyas.
Un año después estaba preparando hotcakes cuando Sofía me preguntó:
—Mamá, ¿dónde está papá?
—En su departamento. Este fin de semana estarán con él.
Se quedó pensando.
Después preguntó con la seriedad