voz de Mariana.
Escuchó a Lucía.
—Señor Alejandro…
La niña parecía asustada.
—¿Qué pasa, Lucía?
—Mi mamá encontró algo.
Alejandro miró el sobre sobre la mesa.
—¿Qué encontró?
—Estaba escondido dentro de la máquina de coser.
Nadie en la oficina se movió.
—¿Qué cosa?
—Un papel muy viejo.
Alejandro activó el altavoz.
—¿Qué dice?
Se escuchó la voz de Mariana al fondo.
—Lucía, dame el teléfono.
Un instante después, Mariana habló.
—Alejandro, creo que necesita venir.
—Estoy viendo unos documentos de su abuela.
Silencio.
—Entonces ya sabe.
—¿Saber qué?
—Mi