en silencio.
Camila abrazó a Sofie.
La niña enterró la cara en su cuello.
—Mamá.
—Estoy aquí.
—Tenía una pistola.
Camila cerró los ojos.
—Lo sé.
Yo seguía mirando los documentos.
Algo no encajaba.
—¿Quién es ese hombre?
Camila levantó la cabeza.
—Dijo que venía del propietario.
—Nombre.
—No me lo dio.
—¿Y estos papeles?
—Desalojo.
—No exactamente.
Eso la hizo mirar.
—¿Qué?
Puse una hoja sobre la mesa.
—Aquí dice que el edificio fue transferido hace cuatro meses.
—¿A quién?
Le mostré el nombre.
Lakefront Urban Renewal LLC.
Camila