Mi Hijo Donó Su Corazón a Una Joven Antes de Morir… Pero La Carta Que Me Dejó Reveló Un Secreto Que Nunca Imaginé KARA

Antes de entrar, me tomó del brazo.

—Tengo algo para ti.

Sacó de su bolso un pequeño sobre.

—¿Otra carta? —pregunté sonriendo.

—Esta vez es mía.

La abrí.

Dentro había una fotografía de Lucía frente al mar.

En el reverso había escrito:

“Cumplí la lista de Caleb.”

Debajo aparecían todas aquellas cosas que mi hijo le había pedido hacer.

Viajar.

Bailar.

Comer demasiados dulces.

Celebrar sus cumpleaños.

Hacer algo que le diera miedo.

Vivir sin pedir perdón por estar viva.

Todas estaban marcadas.

Excepto una.

—¿Cuál falta? —pregunté.

Lucía sonrió.

—