simplemente daban por sentado que terminaría obedeciendo.
Aquella hoja demostraba algo peor.
Habían contemplado la posibilidad de que dijera que no.
Y se habían preparado para ignorarme.
Lucía señaló otro documento.
—Tu padre también entregó 1.2 millones de pesos de apartado y depósito usando dinero propio.
—¿Por qué haría eso?
—Porque estaba seguro de recuperarlo cuando saliera el resto de tu cuenta.
Mi teléfono vibró.
Renata.
No contesté.
Llegó un mensaje.
Deja de hacer berrinches. Mamá dice que estás celosa porque por una vez me toca algo bueno.
Después