se disculpó.
Mi madre dejó de llamarme cuando confirmé que tampoco pagaría la boda de Renata.
Renata terminó rentando un departamento de 2 recámaras en Naucalpan.
Me bloqueó de todas sus redes.
Dormí mejor que en años.
Me mudé a Querétaro para estudiar finanzas.
Elegí una universidad que me gustaba, no la más cara.
El fideicomiso pagaba directamente mis gastos educativos y mantenía el resto invertido bajo reglas que yo había revisado con Lucía y con el fiduciario.
Con dinero que gané trabajando medio tiempo en una firma pequeña, compré