Laura palideció.
—¿Por qué?
Rafael colocó una fotografía sobre la mesa.
Una pequeña casa azul.
Laura comenzó a llorar antes de que él explicara.
—Porque desde allí podía verla.
CAPÍTULO 5 — LA CASA AZUL
Alejandro había comprado la casa después de encontrar finalmente a Laura en internet.
Eso fue seis años antes de morir.
Nunca vivió allí.
Nunca se acercó.
Iba algunas veces al año.
Se sentaba en un café cercano.
Veía a Laura caminar con su hijo.
Sí.
Laura tenía un hijo.
Daniel.
Tenía catorce años.
Mi esposo había