“Mi esposo me confesó que amaba a otra… y lo que hice después lo dejó sin palabras”

verduras, cocinar juntos.

Él se rió.

—¿Para qué quieres vivir tan lejos? En la ciudad tenemos todo.

En ese momento pensé que solo teníamos gustos distintos.

Ahora entendía algo peor.

El resto lo encontrará en la página siguiente.

Nunca soñamos la misma vida.

En el taxi sonaba una vieja canción de amor. Una de esas que prometen eternidad con tanta facilidad que casi dan rabia.

La tarareé sin darme cuenta.

Entonces vi mi reflejo en la ventana.

Mi rostro estaba empapado de lágrimas.

No supe en qué momento empecé a