“Mi esposo me confesó que amaba a otra… y lo que hice después lo dejó sin palabras”

muchas veces.

—Pensé que era una fantasía.

Limpié mis manos con un trapo.

—No. Era un sueño. Solo que tú nunca lo escuchaste.

Esa frase lo golpeó.

Pude verlo en su rostro.

—Amelia, necesito hablar contigo.

—Ya estamos hablando.

—Sin esa frialdad.

Me reí, pero no fue una risa amable.

—Durante años llamaste calma a mi paciencia. Ahora que no te sirve, la llamas frialdad.

Ethan bajó la mirada.

—Lily no significa lo que todos creen.

—No me interesa lo que significa Lily.

—Pero necesito que entiendas…

—No, Ethan. Tú