vida que yo habría compartido contigo mientras creyera que eras mi compañero. Pero el dinero siempre fue mío.
Se llevó las manos a la cabeza.
—¡Me tendiste una trampa!
—Te puse frente a una mujer que aparentaba tener dinero. Nada más. Tú hiciste el resto.
—¡Me manipulaste!
—¿También manipulé a Diana para que fuera tu amante antes de que Camila apareciera? ¿Manipulé a tu madre para que hipotecara su casa? ¿Te obligué a echarme del dormitorio? ¿Moví tu mano cuando firmaste el divorcio esta mañana?
No contestó.
—Ustedes querían una