PARTE 2: Los golpes detrás de la biblioteca

La puerta se abrió.

Grace apareció apoyada contra el marco.

Su rostro estaba pálido.

Tenía el cabello desordenado y respiraba con dificultad.

—Mia.

La niña corrió hacia ella.

—Mamá, el señor Duca está aquí.

Grace me miró.

Durante unos segundos no dijo nada.

Después vio el librero.

Y su expresión cambió.

—¿Lo escuchó?

Asentí.

—Sí.

Grace cerró los ojos.

—Entonces ya es demasiado tarde.

—¿Qué significa eso?

Ella miró a Mia.

—Llévate a Lily abajo.

—Pero…

—Ahora.

Mia obedeció.

Cuando desapareció por las escaleras, cerré la puerta del estudio.

—Quiero