comprenderlo.
De pronto, Michael señaló una carpeta distinta.
—Ahora tenemos que separar dos historias.
—¿Cuáles?
—Lo que ocurrió con los fondos de vuestra madre y lo que Robert hizo después de la muerte de James. Pueden estar relacionados, pero no debemos mezclarlos sin pruebas.
Asentí.
Aquella tarde llamé a Susan.
Quería hacerle una sola pregunta.
—¿Sabías de dónde procedía el dinero utilizado para la antigua casa?
—No.
Su respuesta fue inmediata.
—¿Robert te habló alguna vez de fondos creados por nuestra madre?
Hubo un silencio.
—Una vez.
Olivia y yo