Después de meses fuera, volví a casa y vi las marcas en el cuello de mi madre… Marcos no sabía quién acababa de regresar

Mi madre y yo aparecíamos entrando en la casa.

Debajo había una frase:

“Valeria, tu padre intentó detenernos una vez. No cometas el mismo error.”

Levanté lentamente la mirada hacia la ventana.

Al otro lado de la calle ya no había nadie.

Pero ahora sabía algo con absoluta certeza:

Marcos no estaba actuando solo.

Parte 5 — La firma que Marcos nunca conseguiría

Marcos volvió a golpear la puerta.

—¡Valeria! Sé que estás ahí. Podemos solucionar esto como adultos.

Mi madre me miró.

Meses atrás, probablemente habría corrido a abrirle. Habría